BOLTAÑA
Ficha d'entidat
| Entidat de población | BOLTANYA (cast. BOLTAÑA) | Zona d'estudio | RIBERA BAJA DEL ARA |
|---|---|---|---|
| Municipio | Autual | BOLTAÑA | |
| Istorico | BOLTAÑA | ||
| Provincia | HUESCA | Comarca | SOBRARBE |
| Organización d'a Ilesia | Arciprestazgo: | Sobrarbe | |
| Bispato: | BARBASTRO-MONZÓN | ||
| Arcebispato: | ZARAGOZA | ||
| Partiu chudicial: | Boltaña | Latitut, Lonchitut: | 42° 26' 45.93" N, 0° 04' 02.75" E |
| Nomenclator | Entidad de población del municipio de Boltaña (Huesca), en la comarca de Sobrarbe. | ||
Mapa
Datos de población
- 1900 959
- 1910 978
- 1920 885
- 1930 897
- 1940 980
- 1950 943
- 1960 890
- 1970 853
- 1981 816
- 1991 753
- 2001 677
- 2003 716
- 2004 751
- 2005 790
- 2006 804
- 2007 840
- 2008 876
- 2009 889
- 2010 892
- 2011 892
- 2012 917
- 2013 908
- 2014 882
- 2015 835
- 2016 819
- 2017 802
- 2018 837
- 2019 862
- 2020 873
- 2021 897
- 2022 914
- 2023 917
- 2024 929
- 2025 913
Apellius mes cutianos
Referencia en el Madoz
Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de ESPAÑA y sus posesiones de Ultramar, por Pascual Madoz (MADRID, 1845)
Documento original
Transcripción
DICCIONARIO GEOGRÁFICO-ESTADÍSTICO-HISTÓRICO DE ESPAÑA Y SUS POSESIONES DE ULTRAMAR
por PASCUAL MADOZ, Madrid, 1847
Tomo IV, Página 383-389
BOLTAÑA: part. jud. de entrada en la prov. de Huesca,
aud. terr. y c. g. de Zaragoza: se compone de 192 pobl., entre
las cuales se encuentran 6 v. y 186 l., tiene además varias ald.
y barrios y al todo constituye 137 ayunt.; las dist. de los principales
pueblos entre sí y de ellos a la cap. del part., a la de
prov., donde se halla la aud. y c. g. y a la corte, como también
el nombre y clase de aquellos y todo lo relativo a la estadística,
se verá en el cuadro sinóptico que sigue, y en el
estado de dist. con que terminamos el art.
Situación: al NE. de la prov., goza de buena ventilación y de
un Clima saludable, aunque generalmente frío: confina por N.
con Francia de cuya nación lo divido la gran cord. de los Pirineos;
por E. con Cataluña y con el de Benabarre; por S. con el de Barbastro,
y por O. con los de Huesca y Jaca. La naturaleza del terreno
es tal, que merece nos ocupemos con alguna detención para
describirlo: dominado de altas montañas ásperas, fragosas y en
parte inaccesibles, termina con los montes Pirineos mas escabrosos
aún, y que sobresalen entre todos por sus elevados copetes:
estos montes que comprenden la cordillera oriental en
Aragón desde los picos que dominan el valle de Canfranc, o
mejor dicho el de Tena hasta el de Maladette que separa el
de Benasque del de Arán, contienen un catálogo de montañas
todas célebres, de las cuales una buena porción son la línea
divisoria; son los grandes y respetables mojones que lijó la
misma naturaleza entre los dominios de dos potencias más de
una vez rivales, cuyos term., por esta causa presentan el más
claro deslinde. Hemos dicho que por la parte del N. confina el
part. en cuya descripción entramos con la Francia, y que la
línea que la divide de aquella nación vecina es una porción de
las montañas que componen parte del Pirineo; mas estas mismas
montañas que, pudiera muy bien creerse que por todas
partes ofrecen un mismo aspecto, presentan por el contrario
caracteres distintos, climas diversos, perspectivas muy estrañas:
examinadas por la parte que corresponde a Francia,
su horizonte es mas risueño , mas activa su vejetación, su
cuidado mas esquisito; y vistas por la parte que a España
comprende, es el país de más repugnantes apariencias. No es
empero culpa nuestra una variación tan contraria, pues si
bien la incuria de los hab. no les permite hacer cuanto se pudiera
para alejar muchos de los horrores que ofuscan la vista,
hay sin embargo otras razones muy poderosas que influyen
muy directamente a tan deformo diferencia. Tal es la mayor
degradación de la cordillera por la parte del S., y la falta de
pobl. comparativamente: pues aunque la última no sea causa
primordial en las formas y prod. espontáneas de las montañas,
concurren con la escabrosidad de los valles para la mayor dificultad
de todo género a fin de sacar el fruto de que son susceptibles.
El núcleo ó sustancia de estos se compone generalmente de
granito o piedra berroqueña, que los naturales llaman piedra de
trillo, como so observa en algunos puntos, entre ellos el llamado
do las 3 Sorores, que es el más culminante de todos: en las
pendientes de las montañas primitivas se forman empinados
cerros, unos de pizarra y otros de varias calidades de mármoles
y piedra caliza mezclada con petrificados, encontrándose
en el valle de Benasque algunos de pizarra de un grano
muy fino, de la que se hace mucho uso para afilar las navajas
de afeitar: muchas de las montañas de segundo orden son casi
impenetrables por la frondosidad y espesura de los bosques
en que prevalecen los pinos, abetos, ayas, robles, tilos, avellanos
y otros árboles que sirven de abrigo a los osos y otras
bestias feroces, viéndose también en los riscos y eminentes
peñones de las mismas montañas, 2 especies de cabras monteses:
una que los naturales llaman Sarrios y es la capra rupicapra
de Lineo y el sisordo o capra heg que en otras partes
espresan con el nombro de hirco: generalmente no se aprovecha
tanta variedad de maderas como hemos dicho, y únicamente
sirven para leñar y hacer carbón; esceptúanse sin embargo
los pinos a cuyo corte se ciñen, utilizándolos para tablazón
y obras de carpintería, de los que se hace también una
grande estracción, conduciéndola por el r. Cinca. comprendiéndose
en esta, maderas de todas dimensiones y clases hasta
para velamen de navíos y otros usos de grande importancia. La
escabrosidad de este terreno y su grande altura, son 2 obstáculos
difíciles de superar para los adelantamientos de la agricultura;
hay muchos montes que por lo perpendicular de su escarpe,
o porque el impulso de las aguas es muy fuerte, so desprenden
de las tierras necesarias para la vegetación, y no admiten en
manera alguna los beneficios del cultivo, y en algunas llanuras
que se presentan en la cumbre de algunos cerros, la rigidez
del clima dejaría burlados los afanes del labrador; pero no
dejan de ofrecer en compensación abundantes y ricas yerbas
muy estimadas, como pastos de verano y capaces de alimentar
numerosos rebaños, proporcionando al propio tiempo un punto
de vista muy agradable por la diversidad de flores y plantas
aromáticas que constituyen aquel vestido de grama, siempre
verde y fresco por la diversidad de arroyos que lo fomentan
y sostienen; muchas serian las clases de plantas que podríamos
citar, y las virtudes medicinales que acompañan a cada una,
pero seria descendiendo a una proligidad enfadosa, y nos contentamos
por lo tanto con decir, que el más reflexivo botánico
no abandona nunca sin pesar aquellos parages deliciosos, y sin
hacer un grande acopio de vegetaciones que en vano buscaría
en otras muchas partes: por lo que hemos dicho hasta aquí, se
comprendo muy bien que la agricultura en esto part. jud. se
halla reducida a algunos valles donde el suelo retiene la tierra
vegetal arrastrada de las eminencias por las aguas: estos se
fertilizan además por un sin número de manantiales que brotan
por mil puntos diferentes; por varios barrancos que se forman
de aquellos y por algunos riach. que estos con su unión
constituyen; se hallan además beneficiados por grandes r. que
tienen su origen en las montañas de los Pirineos, y atravesando
después el terr. que describimos por distintos pueblos, penetran
unidos en los de otro part. o se confunden a poco tiempo de
haber entrado en él, llevando ya después un solo nombre: el
principal de todos es el Cinca, en el que se encierra el de Ara,
el de Esera y el Vero, que son los otros de que hemos hecho
mérito.
El rigor del Clima tiene reducida la plantación de árboles
frutales a muy pocas especies, así como ha hecho desaparecer
enteramente la del viñedo; los muchos ramblares que
hay a las márg. de los r., se utilizan para el cultivo del lino y
especialmente del cáñamo y también en muchas partes para legumbres,
entre las cuales la judía es considerada como una de
las principales cosechas del part., y apreciada por su esquisita
calidad; además de las comunes hay 2 clases muy estimadas:
miñonas y boliches; los montes del terr. que nos ocupan, además
de que están muy frondosos en todas estaciones, abundan
en minerales por ciertos parages; en el valle de Benasque,
el de plata, se beneficiaba ya en el siglo XII; se halla mezclada
con la mina de cobre cenicienta, cerca de Erescué en el cerro de
Labert, y según los datos más aproximados rendía 8 marcos
por quintal: las hay también de carbón de piedra de un color
aplomado con mucha parte de piritas, aunque arde con dificultad,
y en Bielsa se benefician en el día algunas de hierro. Los
Caminos son todos ásperos y penosos, comunican con los part.
limítrofes y se hallan en mal estado. Las Prod. son de trigo,
centeno, cebada, avena, mijo, vino, cáñamo, legumbres,
hortalizas, y en la ribera del r. Cinca también se coje seda:
cría ganado lanar, cabrío, mular y caballar; caza mayor y
menor en abundancia y pesca particularmente de truchas y
anguilas, Ind.: la pecuaria es la principal a que se dedican los
hab. de este part., además del ganado lanar y cabrío de que
sacan grande utilidad, el recrío del mular y caballar les ofrece
muchas ventajas de que se aprovechan con oportunidad; el tejido
de lana es también otra de las ocupaciones en que se emplean;
tiene la particularidad de producir mucho estambre, y
hay varias fáb. de tejidos de estameñas, bayetas y otras telas;
igualmente se ejercitan en las artes mecánicas más indispensables.
Comercio: en los pueblos más crecidos hay algunas
tiendas para el surtido por menor, de los géneros de uso y consumo
diario, con el objeto de hacerlo más estensivo a todo el
terr.; se celebran en aquellos, ferias y mercados; más el principal
consiste en la esportación de muchas de sus prod. é importación
de los art. que faltan.
Estadística criminal. Los acusados en este part. jud. en el
año 1843 fueron 32; de estos 4 absueltos de la instancia y 3 libremente;
23 penados presentes y 2 contumaces. De los acusados
20 contaban de 20 a 40 años de edad y 9 de 40 en adelante;
de 3 no resulta la edad; 27 eran hombres y 5 mujeres;
9 solteros y 23 casados; 15 sabían leer y escribir; 10 ignoraban
lo uno y lo otro, de 7 no consta; 4 ejercían profesión científica
o arte literal, 27 artes mecánicas y de l no se sabe cuál
fuese su ocupación. En el mismo periodo se perpetraron 6 delitos
de homicidio y de heridas, 1 con arma blanca de uso lícito,
3 con instrumentos contundentes, 1 con veneno y 1 con
otros instrumentos o medios ignorados.
NOTA. En las contribuciones de este partido se incluye la de culto y clero por rs. vn. 91,235, que son el 1'89 por l00
de su riqueza imponible y salen a razón de 23 rs. 3 mrs. por vec., y 3 rs. 4 mrs. por hab.
También debe advertirse que en la mayor parte de la riqueza imponible que se señala como industrial y comercial
están incluidas las utilidades de la riqueza llamada pecuaria, que por lo general, y con mas propiedad, se considera como
haciendo parte de la riqueza territorial.
Ta veyer as tablas, sigue os enlaces siguiens:
Tabla de Población
Tabla de Distancias
DICCIONARIO GEOGRÁFICO-ESTADÍSTICO-HISTÓRICO DE ESPAÑA Y SUS POSESIONES DE ULTRAMAR
por PASCUAL MADOZ, Madrid, 1847
Tomo IV, Página 389-391
BOLTAÑA: v. con ayunt. de la prov. de Huesca (12 leg.),
cab. del part. jud. de su nombre , adm. de rent. y dioc. de
Barbastro (8), aud. terr. y c. g. de Zaragoza (22 y 1/2).
Su Situación y Clima. Se halla a la márg. izq. del r. Ara
en la falda inferior de un pequeño monte rodeado por todas
partes , y muy particularmente por el N. y NO., de elevadas
montañas que la resguardan de aquellos heladores vientos, y
conservan su clima templado , haciéndolo muy saludable.
Interior de la población y sus afueras. Tiene 200 casas
generalmente de tres pisos y de buenas proporciones interiores,
distribuidas en varias calles y plazas en figura de
anfiteatro, una nueva y muy regular llamada consistorial o
de ayunt., y una cárcel aunque incómoda y poco capaz para
los presos del part. que generalmente hay en ella: las calles
por lo regular pendientes, atendida su posición topográfica;
sin embargo hay algunas llanas pero mal empedradas y con
descuidado aseo; entre las plazas hay una hermosa y capaz,
bastante para que pueda formarse en ella un cuadro de 2.000
hombres: antiguamente tenía un pequeño pósito de granos,
y si bien carece de establecimiento de beneficencia, posee los
fondos de una obra pía que ascenderá á la cantidad de 14.000
rs., con los que pudiera muy bien fundar alguno que fuese
útil al vecindario: tiene también dos escuelas de primera educación
para los niños de ambos sexos, dotadas con escasez por
los fondos propios, y una igl. parr. colegiata con el título de
San Pedro, servida por un capítulo compuesto de un cura y
7 beneficiados de patronato de los vec. de la v. El cura se denomina
prior y los beneficiados son también curados a excepción
de 2 que desempeñan los cargos de organista y capiscol;
en el día se hallan vacantes algunas de aquellas prebendas;
para el cuidado y asistencia de la igl. hay dos sacristanes;
el edificio corresponde al siglo XVI y es una de las obras sólidas
y buenas de aquella época; el cementerio ocupa un lugar
ventilado fuera de la pobl. y en esta hay 2 fuentes públicas
de cuyas aguas se sirven los vec. para beber y demás usos
domésticos: la calidad de sus aguas es muy buena y merecen
más esmero y limpieza que con la que en el día se conservan;
no hay mas paseos que los caminos naturales, pero a poca
costa pudieran arreglarse algunos cómodos y deliciosos, porque
son susceptibles de mucha mejora: hay también un juzgado
de primera instancia de entrada con apelación a la aud. de
Zaragoza, y contaduría de Hipotecas a cargo de uno de los
escribanos del part.; sobre la cima del monte en que hemos
dicho se halla sit. la pobl.: hubo al principio de la monarquía
sobrarbense, un cast. que siempre gobernaba uno de los ric s
homes de Aragón: en el día se descubren todavía sus ruinas,
y a 1/4 de hora de dist. cerca de la márg. der. del r. Ara, existe
un conv. que hasta su estincion fue habitado por frailes carmelitas
descalzos; su fáb. de superior arquitectura honra mucho
al artífice que lo hizo; en el día se halla en desuso, desmereciendo cada día y próximo a la ruina que le amenaza.
Término. Confina con Ainsa , Labuerda , Escalona, Puyarruego,
Buerba, Yeba, Jánobas, Laguarta, Sieste y Guaso,
estendiendose bastante en todas direcciones. Dentro de la
circunferencia se hallan los barrios de Ascaso y Moriello en los
que también hay sus respectivas igl. , bajo las advocaciones
de San Julián y San Lorenzo que antes eran parr. independientes,
y ahora han quedado como coadjutorias de la de Boltaña;
conservan los dos curas, y tienen 2 sacristanes para su
servicio: se encuentra también la ald. de Campodarve con su
parr. independiente (San Juan Bautista) de patronato así mismo
de los vec. de la v. , y un cas. nombrado Monmastre
que se halla a la der. e izq. del camino que conduce a Sieste:
las casas de la der. corresponden a esta pobl. , y las de la izq.
a Boltaña, por lo que un año suministra a todos sus moradores
el pasto espiritual la parr. de esta v., y otro año la de
aquel l.; últimamente, se encuentran molinos harineros y ventas
que sirven de posadas a los tragineros de aquel país.
Calidad y Circunstancias del Terreno. Es muy quebrado,
montañoso y de mala calidad, a excepción de su estrecha y
corta vega, que contara, de una leg. de long. y 1/4 de lat. a der.
e izq. del r. Ara que como hemos anunciado pasa por el
mismo : este r. que nace en los Pirineos de Torla, y corriendo
de NO. á E. va a desaguar en el Cinca en la v. de Ainsa, recibe
en su curso por este térm. las aguas de varios arroyos; es
de impetuosa corriente y tiene desbordaciones con las que
causa graves perjuicios en la vega, particularmente de 20 años
a esta parte, por la devastación tan escandalosa que se hace en
los bosques de aquellas montañas: hay sobre él un puente de
piedra cuya tercera parte está derruido: con las aguas del r.
Ara , se dan impulso a las ruedas de los molinos de que hemos
hecho mérito, que son de muy poca importancia; los montes de
este térm, están vestidos de árboles y malezas, y crían también
muy buenas yerbas de pasto; en la vega y sus laderas
vegeta la vid, el olivo, la morera y los frutales, cuyas plantaciones
pudieran aumentarse elevando a mayor grado de altura
este ramo de riqueza, especialmente por la que hace a las
moreras.
Caminos. Todos son provinciales y locales, de herradura,
muy malos y quebrados.
Correos. Este servicio, para el que hay un administrador
con solo la dotación de 200 rs. anuales, está muy mal montado;
se recibe de Barbastro dos veces a la semana sin que tenga
en la actualidad días señalados para su entrada y salida:
el nuevo arreglo de correos que en todas partes ha proporcionado
ventajas, ha sido para Boltaña un motivo de retroceso,
pues que la ha privado de la regularidad con que antes se
conservaba; y siendo esta v. la cab. de un part., debiera
metodizarse tan importante ramo.
Producciones. La de algunos cereales aunque con escasez,
aceite, vino, seda, frutas, legumbres y verduras; cría caza
mayor y menor, y pesca en el r. y arroyos.
Industria. Se halla reducida a la de los molinos, y a algunas
alpargaterías y telares de lienzos y de lana.
Comercio. No tiene consideración alguna, aun cuando celebra
2 ferias todos los años y un mercado los domingos de
cada semana: estos son muy poco concurridos y aquellas
regulares: su principal tráfico consiste en ganado vacuno y
de cerda, y cuero para abarcas que es el calzado del país: hay
también algún ganado mular y asnal, Pobl. 59 vec., 236 alm.
Contr.: 18.854 rs. con 9 mrs.
Historia. Como los acontecimientos precedieron tan de
lejos a la historia, por diligencia que hayan puesto sus más
sabios escritores, en vano pretenderíamos encontrarlos consignados
todos en ella, debiéndose prescindir ya en este supuesto
de las fábulas, de las tradiciones y de las congeturas
a que pueden dar lugar ciertos monumentos, cuyo estudio tal
vez no pueda apurarse nunca. Y si esto se ha de ver respecto
de los sucesos de mayor nota de aquellos mismos que debieran
servir de base a la historia general, cual es el origen de las naciones;
cuánto mas ocurrirá cuando se trata de una pobl. particular
que allá en su aislamiento presenta algún antecedente
que desde luego nos inspira una idea muy anterior al tiempo
en que con la dominación de los romanos vinieron los sabios
de la Grecia a recoger nuestra historia tradicional, para que
siendo el fundamento de la escrita que iba a empezarse, bien
aprovechada mas tarde por otros, a la manera que Dionisio
Halicarnaso aprovechó de las fábulas, para remontar la historia
de los romanos a toda la antigüedad posible, fuese la antorcha
de nuestras antigüedades. Bellas fábulas la constituyen
poco filológicamente examinadas, y por lo común desatendidas
a causa del gran trabajo que ofrece el entresacar de ellas
su razón filosófica; pero allí dejaron escrita la física y la historia
los ant. (Estrabón) y el aprovecharlas , es un tributo debido
a la antigüedad (Tito Livio). A estas fábulas, pues, nos
elevan naturalmente el examen de los monumentos que se observan
en esta pobl. y su mismo nombre; y ellas a aquella
idea que produce la geología del país mas notablemente que
en otro cualquiera, aunque en todos se encuentra, y que se
ve representada en todos los pueblos ant. con la efusión de las
aguas en sus fiestas, y recordada por el Xisurus, para los
caldeos, por vi Peyrum, para los chinos, por el Vichnou,
para los indios , por Belgeuner, en el Edda, por Noe, en las
letras sagradas etc., la época, en fin, que ofrece un punto de
apoyo al genio investigador que recorre la perpetuidad de los
tiempos, y una base al historiador de los pueblos, habiendo
cedido entonces casi en su totalidad el género humano al cataclismo
que cambiara la faz del mundo, dando origen a las
naciones de hoy. Esta pobl. sit. en el corazón de los Pirineos,
aunque en posición sumamente deliciosa, dominando una fértil
vega, se halla oculta por los riscos y bosques de aquellos,
donde la naturaleza brava solo se presta a la gran vegetación,
y todo respira en ella la más remota antigüedad. Hasta
en la misma cúspide del montecito en cuya falda se reclina
la pobl., junto al cast. que le corona y bajo los cimientos
de casas de las que no se ha conocido otra cosa por las generaciones
modernas, se descubren numerosos sepulcros formados
todos de hermosa piedra que ha libertado perfectamente
de la humedad a los cadáveres que encerrara, de modo que
sus esqueletos se encuentran perfectos al descubrirlos, y sus
huesos con una blancura admirable. De estos sepulcros se han
hallado igualmente por la falda de la v. hasta el sitio donde
está el actual cementerio, y es muy de notar que en todos ellos
se ha visto el esqueleto mirando a oriente. Si esto indicase la
idea religiosa de aquellos hombres, el nombre Boltaña podría
indicarla también, igualmente que su procedencia. Como dijo
Varron el ant., los pueblos envuelven en sus nombres alguna
razón topográfica o histórica, y tal vez aquella transmigración
oriental que nos recuerdan las fábulas del Hércules, que edificó
las célebres columnas para marcar el fin de sus trabajos
(V. Ávila, Monte) al doblar los Pirineos para ir a buscar detrás
de los Alpes la Saturnia, dejara en este país hombres que
fuesen sus pobladores o se mezclaran con los que ya encontrasen
y al sentimiento de su religión consagraran este pueblo al héroe
que les condujera, objeto de su adoración, al Hércules de
los egipcios, al Sphau y Baal de los fenicios, al Bel de los Caldeos
el sol para nosotros del cual tal vez la denominasen, conservándose
aun en el actual nombre, pues el cambio de las vocales
en los ant. idiomas, arguye poco contra la identidad de
las palabras. No es de extrañar que haya de apoyarse en tan
débiles congeturas el origen de esta pobl., cuando ni del tiempo
del imperio nos dice cosa alguna de ella la historia, ni se
puede congeturar por los escritores de aquella época, mientras
que monumentos numerosos atestiguan no solo su existencia
sino su importancia militar bajo aquella dominación: un
fuerte cast. de construcción conocidamente romana, que no
sin razón atribuyó a la segunda guerra púnica, el coronel
D. Martin Panzano, en una obrita que redactó sobre esta v.,
de la que era natural y la publicó su ayunt. en la cuestión
de capitalidad con la de Ainsa; y numerosas bases de
catapultas conservadas en las cercas de varias heredades.
Es muy probable que, habiendo pasado Aníbal a Italia y
preponderando ya los romanos en Cataluña, estableciesen
por aquí su comunicación los cartagineses que habían quedado
en España para proporcionarle auxilios, y que los romanos
para cortarlos se esforzasen en hacerse dueños de toda esta
parte de los Pirineos, y que una vez adquirida la fortificasen.
Nada sin embargo se puede apoyar con los escritores griegos
y romanos, e igualmente cruzó las circunstancias azarosas de
la caída del imperio de estos, del establecimiento de la monarquía
hispano-goda y de su hundimiento en las aguas del Guadalete,
ignorada de los historiadores de estas épocas.
Campeando después triunfantes los sarracenos por la Península,
hubo de ser su dominación sobre esta v. bien distinta
de lo que de ordinario fue en las pobl. españolas. La emulación
de Muza a las glorias de Tarek, hizo que los valientes bereberes,
a quienes se debía la conquista de España, fuesen los
peor librados en la partición de su terr.; se les adjudicaron las
cañadas del Pirineo, y este agravio unido a enconos que ya
trajeran de su patria respectiva, debió hacer desde luego que
mas bien que en asegurarse en la posesión de los riscos, donde
se hubieron de encaramar como despojados de las fértiles llanuras,
que por derecho de conquista les pertenecían, por aquellos
que no habían hecho mas que tomar posesión de ellas, debieron
confederarse contra estos con el bravo indígena, que
apoyado en sus rocas, conservaba una libertad e independencia,
que no había de serle envidiada en el salvaje nacimiento de
los r. y en los mismos ventisqueros, por hombres acostumbrados
a tan distinto clima. La crueldad de los walis de las
e. de la llanura, obligó aun a muchos a buscar su seguridad
en estas fragosidades, acumulando en ellas los enemigos que
dueños del nacimiento de los r. tenían el porvenir, y un día
habían de arrollarles desbordándose sobre ellas como los torrentes.
De nada puede inferirse que tuviese lugar en este país
una verdadera conquista, siendo lo mas probable que los
musulmanes, que hasta él se elevasen en los términos que
hemos dicho, trajeran a los pueblos donde transitoriamente se
estableciesen, la obligación de reconocer de algún modo el dominio
de los emires, estando ellos mismos dispuestos a olvidarla
pronto y a hostilizar luego a los musulmanes vec. Puede
esto conjeturarse particularmente de Boltaña; pues habiendo
perdido ya entonces su importancia militar, desmantelada su
fort., tal vez en las guerras que sostuvieron los hab. del Pirineo
contra los destructores del imperio romano, y después al
subir al trono los reyes godos, llegando a hacerse costumbre
de estos montañeses el inaugurar con la guerra aquellos reinados,
no llamó ya la atención de los sarracenos, para quienes
el punto militar fue Aínsa, que no se puede desconocer haber
sido algún tiempo pobl. musulmana, mientras que nada en
Boltaña recuerda aquella dominación. Constando de su existencia,
sin embargo, deben contarse sus hijos entre aquellos
cristianos de las gargantas del Pirineo, que refiere la crónica
musulmana, haberse confederado con el famoso aventurero
Hafsun, contra el dominio de los emires, y desprendiéndose de
sus riscos, llevado la destrucción al país llano. Boltaña, por la
misma razón de ser pueblo abierto, participando de las ventajas
que pudiesen recoger sus naturales, cuando los célebres
Hafsunes los condugeran triunfantes, no hubo de sufrir como
otros pueblos, así como su vecina Ainsa, cuya fort. data probablemente
de aquellas guerras, de las grandes vicisitudes que estas
trageran al país en la adversidad de sus osados caudillos. Si
entonces volvió este país a reconocer el dominio agareno, no se
hubo de tardar tampoco en desprenderse de él y ponerse bajo
la protección del estado que se viniera a formar en la Navarra,
para que más tarde le diesen un rey que consiguiera hacerlo
base de un poderoso estado como fue el reino de Aragón.
Vemos a un escritor regnícola afirmar que con el auxilio
de Boltaña, v. muy querida de sus reyes, conquistaron estos
la de Ainsa, que fue después la corte del célebre reino de Sobrarve,
erigido por D. Sancho el mayor para su cuarto hijo
D. Gonzalo, cuya existencia aun se disputa. (V. Sobrarbe.)
Fue siempre Boltaña la pobl. mas considerable del país, y
cuando desmanes de nuestros gobernantes vinieron a hacer del
Pirineo la línea divisoria del reino de los franceses, quedó inmediatemente
espuesta a los padecimientos que las guerras
de esta nación hubieran de traer a España: así vemos invadido
por ellos este terr. en distintas ocasiones. Mientras le amenazaron
las armas de la república, estuvo acantonado en él el
Excmo. Sr. conde de Castejón, con el cuerpo de provinciales de
Toledo e invernaba en Boltaña. Durante la guerra de la independencia
fue varias veces invadida por los franceses que la
exigieron subidos tributos. Es de notar su entusiasmo por el
código venerando de 1812 , así en aquella época como al ser
restablecida en 1820; y no menos debe citarse su ejemplar
sensatez en las reacciones, sin que ni en la v. ni en todo el
país hubiese un solo realista. La misma ilustración e iguales
sentimientos de libertad, ha acreditado en esta última época:
ni un solo natural del país ha tomado las armas por el partido
carlista; por el contrario, su valiente y disciplinada milicia
nacional, ha prestado los mas interesantes servicios a la patria,
no solo defendiendo su terr. de las invasiones de sus enemigos,
sino que yendo a buscarlos muchas leg. fuera de él, como
sucedió cuando los sorprendió en Bonansa, y haciéndoles muchos
prisioneros en distintas ocasiones. El escudo de armas de
esta v. presenta la cruz y la encina de las de Sobrarve, puestas
sobre el torreón de un castillo.
por PASCUAL MADOZ, Madrid, 1847
Tomo IV, Página 383-389
BOLTAÑA: part. jud. de entrada en la prov. de Huesca,
aud. terr. y c. g. de Zaragoza: se compone de 192 pobl., entre
las cuales se encuentran 6 v. y 186 l., tiene además varias ald.
y barrios y al todo constituye 137 ayunt.; las dist. de los principales
pueblos entre sí y de ellos a la cap. del part., a la de
prov., donde se halla la aud. y c. g. y a la corte, como también
el nombre y clase de aquellos y todo lo relativo a la estadística,
se verá en el cuadro sinóptico que sigue, y en el
estado de dist. con que terminamos el art.
Situación: al NE. de la prov., goza de buena ventilación y de
un Clima saludable, aunque generalmente frío: confina por N.
con Francia de cuya nación lo divido la gran cord. de los Pirineos;
por E. con Cataluña y con el de Benabarre; por S. con el de Barbastro,
y por O. con los de Huesca y Jaca. La naturaleza del terreno
es tal, que merece nos ocupemos con alguna detención para
describirlo: dominado de altas montañas ásperas, fragosas y en
parte inaccesibles, termina con los montes Pirineos mas escabrosos
aún, y que sobresalen entre todos por sus elevados copetes:
estos montes que comprenden la cordillera oriental en
Aragón desde los picos que dominan el valle de Canfranc, o
mejor dicho el de Tena hasta el de Maladette que separa el
de Benasque del de Arán, contienen un catálogo de montañas
todas célebres, de las cuales una buena porción son la línea
divisoria; son los grandes y respetables mojones que lijó la
misma naturaleza entre los dominios de dos potencias más de
una vez rivales, cuyos term., por esta causa presentan el más
claro deslinde. Hemos dicho que por la parte del N. confina el
part. en cuya descripción entramos con la Francia, y que la
línea que la divide de aquella nación vecina es una porción de
las montañas que componen parte del Pirineo; mas estas mismas
montañas que, pudiera muy bien creerse que por todas
partes ofrecen un mismo aspecto, presentan por el contrario
caracteres distintos, climas diversos, perspectivas muy estrañas:
examinadas por la parte que corresponde a Francia,
su horizonte es mas risueño , mas activa su vejetación, su
cuidado mas esquisito; y vistas por la parte que a España
comprende, es el país de más repugnantes apariencias. No es
empero culpa nuestra una variación tan contraria, pues si
bien la incuria de los hab. no les permite hacer cuanto se pudiera
para alejar muchos de los horrores que ofuscan la vista,
hay sin embargo otras razones muy poderosas que influyen
muy directamente a tan deformo diferencia. Tal es la mayor
degradación de la cordillera por la parte del S., y la falta de
pobl. comparativamente: pues aunque la última no sea causa
primordial en las formas y prod. espontáneas de las montañas,
concurren con la escabrosidad de los valles para la mayor dificultad
de todo género a fin de sacar el fruto de que son susceptibles.
El núcleo ó sustancia de estos se compone generalmente de
granito o piedra berroqueña, que los naturales llaman piedra de
trillo, como so observa en algunos puntos, entre ellos el llamado
do las 3 Sorores, que es el más culminante de todos: en las
pendientes de las montañas primitivas se forman empinados
cerros, unos de pizarra y otros de varias calidades de mármoles
y piedra caliza mezclada con petrificados, encontrándose
en el valle de Benasque algunos de pizarra de un grano
muy fino, de la que se hace mucho uso para afilar las navajas
de afeitar: muchas de las montañas de segundo orden son casi
impenetrables por la frondosidad y espesura de los bosques
en que prevalecen los pinos, abetos, ayas, robles, tilos, avellanos
y otros árboles que sirven de abrigo a los osos y otras
bestias feroces, viéndose también en los riscos y eminentes
peñones de las mismas montañas, 2 especies de cabras monteses:
una que los naturales llaman Sarrios y es la capra rupicapra
de Lineo y el sisordo o capra heg que en otras partes
espresan con el nombro de hirco: generalmente no se aprovecha
tanta variedad de maderas como hemos dicho, y únicamente
sirven para leñar y hacer carbón; esceptúanse sin embargo
los pinos a cuyo corte se ciñen, utilizándolos para tablazón
y obras de carpintería, de los que se hace también una
grande estracción, conduciéndola por el r. Cinca. comprendiéndose
en esta, maderas de todas dimensiones y clases hasta
para velamen de navíos y otros usos de grande importancia. La
escabrosidad de este terreno y su grande altura, son 2 obstáculos
difíciles de superar para los adelantamientos de la agricultura;
hay muchos montes que por lo perpendicular de su escarpe,
o porque el impulso de las aguas es muy fuerte, so desprenden
de las tierras necesarias para la vegetación, y no admiten en
manera alguna los beneficios del cultivo, y en algunas llanuras
que se presentan en la cumbre de algunos cerros, la rigidez
del clima dejaría burlados los afanes del labrador; pero no
dejan de ofrecer en compensación abundantes y ricas yerbas
muy estimadas, como pastos de verano y capaces de alimentar
numerosos rebaños, proporcionando al propio tiempo un punto
de vista muy agradable por la diversidad de flores y plantas
aromáticas que constituyen aquel vestido de grama, siempre
verde y fresco por la diversidad de arroyos que lo fomentan
y sostienen; muchas serian las clases de plantas que podríamos
citar, y las virtudes medicinales que acompañan a cada una,
pero seria descendiendo a una proligidad enfadosa, y nos contentamos
por lo tanto con decir, que el más reflexivo botánico
no abandona nunca sin pesar aquellos parages deliciosos, y sin
hacer un grande acopio de vegetaciones que en vano buscaría
en otras muchas partes: por lo que hemos dicho hasta aquí, se
comprendo muy bien que la agricultura en esto part. jud. se
halla reducida a algunos valles donde el suelo retiene la tierra
vegetal arrastrada de las eminencias por las aguas: estos se
fertilizan además por un sin número de manantiales que brotan
por mil puntos diferentes; por varios barrancos que se forman
de aquellos y por algunos riach. que estos con su unión
constituyen; se hallan además beneficiados por grandes r. que
tienen su origen en las montañas de los Pirineos, y atravesando
después el terr. que describimos por distintos pueblos, penetran
unidos en los de otro part. o se confunden a poco tiempo de
haber entrado en él, llevando ya después un solo nombre: el
principal de todos es el Cinca, en el que se encierra el de Ara,
el de Esera y el Vero, que son los otros de que hemos hecho
mérito.
El rigor del Clima tiene reducida la plantación de árboles
frutales a muy pocas especies, así como ha hecho desaparecer
enteramente la del viñedo; los muchos ramblares que
hay a las márg. de los r., se utilizan para el cultivo del lino y
especialmente del cáñamo y también en muchas partes para legumbres,
entre las cuales la judía es considerada como una de
las principales cosechas del part., y apreciada por su esquisita
calidad; además de las comunes hay 2 clases muy estimadas:
miñonas y boliches; los montes del terr. que nos ocupan, además
de que están muy frondosos en todas estaciones, abundan
en minerales por ciertos parages; en el valle de Benasque,
el de plata, se beneficiaba ya en el siglo XII; se halla mezclada
con la mina de cobre cenicienta, cerca de Erescué en el cerro de
Labert, y según los datos más aproximados rendía 8 marcos
por quintal: las hay también de carbón de piedra de un color
aplomado con mucha parte de piritas, aunque arde con dificultad,
y en Bielsa se benefician en el día algunas de hierro. Los
Caminos son todos ásperos y penosos, comunican con los part.
limítrofes y se hallan en mal estado. Las Prod. son de trigo,
centeno, cebada, avena, mijo, vino, cáñamo, legumbres,
hortalizas, y en la ribera del r. Cinca también se coje seda:
cría ganado lanar, cabrío, mular y caballar; caza mayor y
menor en abundancia y pesca particularmente de truchas y
anguilas, Ind.: la pecuaria es la principal a que se dedican los
hab. de este part., además del ganado lanar y cabrío de que
sacan grande utilidad, el recrío del mular y caballar les ofrece
muchas ventajas de que se aprovechan con oportunidad; el tejido
de lana es también otra de las ocupaciones en que se emplean;
tiene la particularidad de producir mucho estambre, y
hay varias fáb. de tejidos de estameñas, bayetas y otras telas;
igualmente se ejercitan en las artes mecánicas más indispensables.
Comercio: en los pueblos más crecidos hay algunas
tiendas para el surtido por menor, de los géneros de uso y consumo
diario, con el objeto de hacerlo más estensivo a todo el
terr.; se celebran en aquellos, ferias y mercados; más el principal
consiste en la esportación de muchas de sus prod. é importación
de los art. que faltan.
Estadística criminal. Los acusados en este part. jud. en el
año 1843 fueron 32; de estos 4 absueltos de la instancia y 3 libremente;
23 penados presentes y 2 contumaces. De los acusados
20 contaban de 20 a 40 años de edad y 9 de 40 en adelante;
de 3 no resulta la edad; 27 eran hombres y 5 mujeres;
9 solteros y 23 casados; 15 sabían leer y escribir; 10 ignoraban
lo uno y lo otro, de 7 no consta; 4 ejercían profesión científica
o arte literal, 27 artes mecánicas y de l no se sabe cuál
fuese su ocupación. En el mismo periodo se perpetraron 6 delitos
de homicidio y de heridas, 1 con arma blanca de uso lícito,
3 con instrumentos contundentes, 1 con veneno y 1 con
otros instrumentos o medios ignorados.
NOTA. En las contribuciones de este partido se incluye la de culto y clero por rs. vn. 91,235, que son el 1'89 por l00
de su riqueza imponible y salen a razón de 23 rs. 3 mrs. por vec., y 3 rs. 4 mrs. por hab.
También debe advertirse que en la mayor parte de la riqueza imponible que se señala como industrial y comercial
están incluidas las utilidades de la riqueza llamada pecuaria, que por lo general, y con mas propiedad, se considera como
haciendo parte de la riqueza territorial.
Ta veyer as tablas, sigue os enlaces siguiens:
Tabla de Población
Tabla de Distancias
DICCIONARIO GEOGRÁFICO-ESTADÍSTICO-HISTÓRICO DE ESPAÑA Y SUS POSESIONES DE ULTRAMAR
por PASCUAL MADOZ, Madrid, 1847
Tomo IV, Página 389-391
BOLTAÑA: v. con ayunt. de la prov. de Huesca (12 leg.),
cab. del part. jud. de su nombre , adm. de rent. y dioc. de
Barbastro (8), aud. terr. y c. g. de Zaragoza (22 y 1/2).
Su Situación y Clima. Se halla a la márg. izq. del r. Ara
en la falda inferior de un pequeño monte rodeado por todas
partes , y muy particularmente por el N. y NO., de elevadas
montañas que la resguardan de aquellos heladores vientos, y
conservan su clima templado , haciéndolo muy saludable.
Interior de la población y sus afueras. Tiene 200 casas
generalmente de tres pisos y de buenas proporciones interiores,
distribuidas en varias calles y plazas en figura de
anfiteatro, una nueva y muy regular llamada consistorial o
de ayunt., y una cárcel aunque incómoda y poco capaz para
los presos del part. que generalmente hay en ella: las calles
por lo regular pendientes, atendida su posición topográfica;
sin embargo hay algunas llanas pero mal empedradas y con
descuidado aseo; entre las plazas hay una hermosa y capaz,
bastante para que pueda formarse en ella un cuadro de 2.000
hombres: antiguamente tenía un pequeño pósito de granos,
y si bien carece de establecimiento de beneficencia, posee los
fondos de una obra pía que ascenderá á la cantidad de 14.000
rs., con los que pudiera muy bien fundar alguno que fuese
útil al vecindario: tiene también dos escuelas de primera educación
para los niños de ambos sexos, dotadas con escasez por
los fondos propios, y una igl. parr. colegiata con el título de
San Pedro, servida por un capítulo compuesto de un cura y
7 beneficiados de patronato de los vec. de la v. El cura se denomina
prior y los beneficiados son también curados a excepción
de 2 que desempeñan los cargos de organista y capiscol;
en el día se hallan vacantes algunas de aquellas prebendas;
para el cuidado y asistencia de la igl. hay dos sacristanes;
el edificio corresponde al siglo XVI y es una de las obras sólidas
y buenas de aquella época; el cementerio ocupa un lugar
ventilado fuera de la pobl. y en esta hay 2 fuentes públicas
de cuyas aguas se sirven los vec. para beber y demás usos
domésticos: la calidad de sus aguas es muy buena y merecen
más esmero y limpieza que con la que en el día se conservan;
no hay mas paseos que los caminos naturales, pero a poca
costa pudieran arreglarse algunos cómodos y deliciosos, porque
son susceptibles de mucha mejora: hay también un juzgado
de primera instancia de entrada con apelación a la aud. de
Zaragoza, y contaduría de Hipotecas a cargo de uno de los
escribanos del part.; sobre la cima del monte en que hemos
dicho se halla sit. la pobl.: hubo al principio de la monarquía
sobrarbense, un cast. que siempre gobernaba uno de los ric s
homes de Aragón: en el día se descubren todavía sus ruinas,
y a 1/4 de hora de dist. cerca de la márg. der. del r. Ara, existe
un conv. que hasta su estincion fue habitado por frailes carmelitas
descalzos; su fáb. de superior arquitectura honra mucho
al artífice que lo hizo; en el día se halla en desuso, desmereciendo cada día y próximo a la ruina que le amenaza.
Término. Confina con Ainsa , Labuerda , Escalona, Puyarruego,
Buerba, Yeba, Jánobas, Laguarta, Sieste y Guaso,
estendiendose bastante en todas direcciones. Dentro de la
circunferencia se hallan los barrios de Ascaso y Moriello en los
que también hay sus respectivas igl. , bajo las advocaciones
de San Julián y San Lorenzo que antes eran parr. independientes,
y ahora han quedado como coadjutorias de la de Boltaña;
conservan los dos curas, y tienen 2 sacristanes para su
servicio: se encuentra también la ald. de Campodarve con su
parr. independiente (San Juan Bautista) de patronato así mismo
de los vec. de la v. , y un cas. nombrado Monmastre
que se halla a la der. e izq. del camino que conduce a Sieste:
las casas de la der. corresponden a esta pobl. , y las de la izq.
a Boltaña, por lo que un año suministra a todos sus moradores
el pasto espiritual la parr. de esta v., y otro año la de
aquel l.; últimamente, se encuentran molinos harineros y ventas
que sirven de posadas a los tragineros de aquel país.
Calidad y Circunstancias del Terreno. Es muy quebrado,
montañoso y de mala calidad, a excepción de su estrecha y
corta vega, que contara, de una leg. de long. y 1/4 de lat. a der.
e izq. del r. Ara que como hemos anunciado pasa por el
mismo : este r. que nace en los Pirineos de Torla, y corriendo
de NO. á E. va a desaguar en el Cinca en la v. de Ainsa, recibe
en su curso por este térm. las aguas de varios arroyos; es
de impetuosa corriente y tiene desbordaciones con las que
causa graves perjuicios en la vega, particularmente de 20 años
a esta parte, por la devastación tan escandalosa que se hace en
los bosques de aquellas montañas: hay sobre él un puente de
piedra cuya tercera parte está derruido: con las aguas del r.
Ara , se dan impulso a las ruedas de los molinos de que hemos
hecho mérito, que son de muy poca importancia; los montes de
este térm, están vestidos de árboles y malezas, y crían también
muy buenas yerbas de pasto; en la vega y sus laderas
vegeta la vid, el olivo, la morera y los frutales, cuyas plantaciones
pudieran aumentarse elevando a mayor grado de altura
este ramo de riqueza, especialmente por la que hace a las
moreras.
Caminos. Todos son provinciales y locales, de herradura,
muy malos y quebrados.
Correos. Este servicio, para el que hay un administrador
con solo la dotación de 200 rs. anuales, está muy mal montado;
se recibe de Barbastro dos veces a la semana sin que tenga
en la actualidad días señalados para su entrada y salida:
el nuevo arreglo de correos que en todas partes ha proporcionado
ventajas, ha sido para Boltaña un motivo de retroceso,
pues que la ha privado de la regularidad con que antes se
conservaba; y siendo esta v. la cab. de un part., debiera
metodizarse tan importante ramo.
Producciones. La de algunos cereales aunque con escasez,
aceite, vino, seda, frutas, legumbres y verduras; cría caza
mayor y menor, y pesca en el r. y arroyos.
Industria. Se halla reducida a la de los molinos, y a algunas
alpargaterías y telares de lienzos y de lana.
Comercio. No tiene consideración alguna, aun cuando celebra
2 ferias todos los años y un mercado los domingos de
cada semana: estos son muy poco concurridos y aquellas
regulares: su principal tráfico consiste en ganado vacuno y
de cerda, y cuero para abarcas que es el calzado del país: hay
también algún ganado mular y asnal, Pobl. 59 vec., 236 alm.
Contr.: 18.854 rs. con 9 mrs.
Historia. Como los acontecimientos precedieron tan de
lejos a la historia, por diligencia que hayan puesto sus más
sabios escritores, en vano pretenderíamos encontrarlos consignados
todos en ella, debiéndose prescindir ya en este supuesto
de las fábulas, de las tradiciones y de las congeturas
a que pueden dar lugar ciertos monumentos, cuyo estudio tal
vez no pueda apurarse nunca. Y si esto se ha de ver respecto
de los sucesos de mayor nota de aquellos mismos que debieran
servir de base a la historia general, cual es el origen de las naciones;
cuánto mas ocurrirá cuando se trata de una pobl. particular
que allá en su aislamiento presenta algún antecedente
que desde luego nos inspira una idea muy anterior al tiempo
en que con la dominación de los romanos vinieron los sabios
de la Grecia a recoger nuestra historia tradicional, para que
siendo el fundamento de la escrita que iba a empezarse, bien
aprovechada mas tarde por otros, a la manera que Dionisio
Halicarnaso aprovechó de las fábulas, para remontar la historia
de los romanos a toda la antigüedad posible, fuese la antorcha
de nuestras antigüedades. Bellas fábulas la constituyen
poco filológicamente examinadas, y por lo común desatendidas
a causa del gran trabajo que ofrece el entresacar de ellas
su razón filosófica; pero allí dejaron escrita la física y la historia
los ant. (Estrabón) y el aprovecharlas , es un tributo debido
a la antigüedad (Tito Livio). A estas fábulas, pues, nos
elevan naturalmente el examen de los monumentos que se observan
en esta pobl. y su mismo nombre; y ellas a aquella
idea que produce la geología del país mas notablemente que
en otro cualquiera, aunque en todos se encuentra, y que se
ve representada en todos los pueblos ant. con la efusión de las
aguas en sus fiestas, y recordada por el Xisurus, para los
caldeos, por vi Peyrum, para los chinos, por el Vichnou,
para los indios , por Belgeuner, en el Edda, por Noe, en las
letras sagradas etc., la época, en fin, que ofrece un punto de
apoyo al genio investigador que recorre la perpetuidad de los
tiempos, y una base al historiador de los pueblos, habiendo
cedido entonces casi en su totalidad el género humano al cataclismo
que cambiara la faz del mundo, dando origen a las
naciones de hoy. Esta pobl. sit. en el corazón de los Pirineos,
aunque en posición sumamente deliciosa, dominando una fértil
vega, se halla oculta por los riscos y bosques de aquellos,
donde la naturaleza brava solo se presta a la gran vegetación,
y todo respira en ella la más remota antigüedad. Hasta
en la misma cúspide del montecito en cuya falda se reclina
la pobl., junto al cast. que le corona y bajo los cimientos
de casas de las que no se ha conocido otra cosa por las generaciones
modernas, se descubren numerosos sepulcros formados
todos de hermosa piedra que ha libertado perfectamente
de la humedad a los cadáveres que encerrara, de modo que
sus esqueletos se encuentran perfectos al descubrirlos, y sus
huesos con una blancura admirable. De estos sepulcros se han
hallado igualmente por la falda de la v. hasta el sitio donde
está el actual cementerio, y es muy de notar que en todos ellos
se ha visto el esqueleto mirando a oriente. Si esto indicase la
idea religiosa de aquellos hombres, el nombre Boltaña podría
indicarla también, igualmente que su procedencia. Como dijo
Varron el ant., los pueblos envuelven en sus nombres alguna
razón topográfica o histórica, y tal vez aquella transmigración
oriental que nos recuerdan las fábulas del Hércules, que edificó
las célebres columnas para marcar el fin de sus trabajos
(V. Ávila, Monte) al doblar los Pirineos para ir a buscar detrás
de los Alpes la Saturnia, dejara en este país hombres que
fuesen sus pobladores o se mezclaran con los que ya encontrasen
y al sentimiento de su religión consagraran este pueblo al héroe
que les condujera, objeto de su adoración, al Hércules de
los egipcios, al Sphau y Baal de los fenicios, al Bel de los Caldeos
el sol para nosotros del cual tal vez la denominasen, conservándose
aun en el actual nombre, pues el cambio de las vocales
en los ant. idiomas, arguye poco contra la identidad de
las palabras. No es de extrañar que haya de apoyarse en tan
débiles congeturas el origen de esta pobl., cuando ni del tiempo
del imperio nos dice cosa alguna de ella la historia, ni se
puede congeturar por los escritores de aquella época, mientras
que monumentos numerosos atestiguan no solo su existencia
sino su importancia militar bajo aquella dominación: un
fuerte cast. de construcción conocidamente romana, que no
sin razón atribuyó a la segunda guerra púnica, el coronel
D. Martin Panzano, en una obrita que redactó sobre esta v.,
de la que era natural y la publicó su ayunt. en la cuestión
de capitalidad con la de Ainsa; y numerosas bases de
catapultas conservadas en las cercas de varias heredades.
Es muy probable que, habiendo pasado Aníbal a Italia y
preponderando ya los romanos en Cataluña, estableciesen
por aquí su comunicación los cartagineses que habían quedado
en España para proporcionarle auxilios, y que los romanos
para cortarlos se esforzasen en hacerse dueños de toda esta
parte de los Pirineos, y que una vez adquirida la fortificasen.
Nada sin embargo se puede apoyar con los escritores griegos
y romanos, e igualmente cruzó las circunstancias azarosas de
la caída del imperio de estos, del establecimiento de la monarquía
hispano-goda y de su hundimiento en las aguas del Guadalete,
ignorada de los historiadores de estas épocas.
Campeando después triunfantes los sarracenos por la Península,
hubo de ser su dominación sobre esta v. bien distinta
de lo que de ordinario fue en las pobl. españolas. La emulación
de Muza a las glorias de Tarek, hizo que los valientes bereberes,
a quienes se debía la conquista de España, fuesen los
peor librados en la partición de su terr.; se les adjudicaron las
cañadas del Pirineo, y este agravio unido a enconos que ya
trajeran de su patria respectiva, debió hacer desde luego que
mas bien que en asegurarse en la posesión de los riscos, donde
se hubieron de encaramar como despojados de las fértiles llanuras,
que por derecho de conquista les pertenecían, por aquellos
que no habían hecho mas que tomar posesión de ellas, debieron
confederarse contra estos con el bravo indígena, que
apoyado en sus rocas, conservaba una libertad e independencia,
que no había de serle envidiada en el salvaje nacimiento de
los r. y en los mismos ventisqueros, por hombres acostumbrados
a tan distinto clima. La crueldad de los walis de las
e. de la llanura, obligó aun a muchos a buscar su seguridad
en estas fragosidades, acumulando en ellas los enemigos que
dueños del nacimiento de los r. tenían el porvenir, y un día
habían de arrollarles desbordándose sobre ellas como los torrentes.
De nada puede inferirse que tuviese lugar en este país
una verdadera conquista, siendo lo mas probable que los
musulmanes, que hasta él se elevasen en los términos que
hemos dicho, trajeran a los pueblos donde transitoriamente se
estableciesen, la obligación de reconocer de algún modo el dominio
de los emires, estando ellos mismos dispuestos a olvidarla
pronto y a hostilizar luego a los musulmanes vec. Puede
esto conjeturarse particularmente de Boltaña; pues habiendo
perdido ya entonces su importancia militar, desmantelada su
fort., tal vez en las guerras que sostuvieron los hab. del Pirineo
contra los destructores del imperio romano, y después al
subir al trono los reyes godos, llegando a hacerse costumbre
de estos montañeses el inaugurar con la guerra aquellos reinados,
no llamó ya la atención de los sarracenos, para quienes
el punto militar fue Aínsa, que no se puede desconocer haber
sido algún tiempo pobl. musulmana, mientras que nada en
Boltaña recuerda aquella dominación. Constando de su existencia,
sin embargo, deben contarse sus hijos entre aquellos
cristianos de las gargantas del Pirineo, que refiere la crónica
musulmana, haberse confederado con el famoso aventurero
Hafsun, contra el dominio de los emires, y desprendiéndose de
sus riscos, llevado la destrucción al país llano. Boltaña, por la
misma razón de ser pueblo abierto, participando de las ventajas
que pudiesen recoger sus naturales, cuando los célebres
Hafsunes los condugeran triunfantes, no hubo de sufrir como
otros pueblos, así como su vecina Ainsa, cuya fort. data probablemente
de aquellas guerras, de las grandes vicisitudes que estas
trageran al país en la adversidad de sus osados caudillos. Si
entonces volvió este país a reconocer el dominio agareno, no se
hubo de tardar tampoco en desprenderse de él y ponerse bajo
la protección del estado que se viniera a formar en la Navarra,
para que más tarde le diesen un rey que consiguiera hacerlo
base de un poderoso estado como fue el reino de Aragón.
Vemos a un escritor regnícola afirmar que con el auxilio
de Boltaña, v. muy querida de sus reyes, conquistaron estos
la de Ainsa, que fue después la corte del célebre reino de Sobrarve,
erigido por D. Sancho el mayor para su cuarto hijo
D. Gonzalo, cuya existencia aun se disputa. (V. Sobrarbe.)
Fue siempre Boltaña la pobl. mas considerable del país, y
cuando desmanes de nuestros gobernantes vinieron a hacer del
Pirineo la línea divisoria del reino de los franceses, quedó inmediatemente
espuesta a los padecimientos que las guerras
de esta nación hubieran de traer a España: así vemos invadido
por ellos este terr. en distintas ocasiones. Mientras le amenazaron
las armas de la república, estuvo acantonado en él el
Excmo. Sr. conde de Castejón, con el cuerpo de provinciales de
Toledo e invernaba en Boltaña. Durante la guerra de la independencia
fue varias veces invadida por los franceses que la
exigieron subidos tributos. Es de notar su entusiasmo por el
código venerando de 1812 , así en aquella época como al ser
restablecida en 1820; y no menos debe citarse su ejemplar
sensatez en las reacciones, sin que ni en la v. ni en todo el
país hubiese un solo realista. La misma ilustración e iguales
sentimientos de libertad, ha acreditado en esta última época:
ni un solo natural del país ha tomado las armas por el partido
carlista; por el contrario, su valiente y disciplinada milicia
nacional, ha prestado los mas interesantes servicios a la patria,
no solo defendiendo su terr. de las invasiones de sus enemigos,
sino que yendo a buscarlos muchas leg. fuera de él, como
sucedió cuando los sorprendió en Bonansa, y haciéndoles muchos
prisioneros en distintas ocasiones. El escudo de armas de
esta v. presenta la cruz y la encina de las de Sobrarve, puestas
sobre el torreón de un castillo.
Fotos de BOLTAÑA